El vellón de oveja lincoln que compro en el mercado de productores de Asunción llega con pasto seco, tierra colorada y un olor a corral que no se va con una sola lavada. Este cuaderno es el registro completo de lo que hago entre ese momento y el ovillo parejo que termina en las agujas: cardado, torsión, lavado y secado, con los tiempos que realmente me toma en la humedad de acá.
Si querés seguir con el proceso siguiente, en el cuaderno de teñido con plantas del litoral anoté los tres baños que probé el verano pasado. Y si tenés dudas sobre tu propia lana, escribime por la página de contacto y te respondo con lo que sé.
Detrás de cada cuaderno hay manos que prueban, miden y se equivocan antes que yo. Estas son las personas que aparecen en las fotos de proceso, en las notas al margen y en las cartas que respondemos los martes.
Restos de pasto, tierra y algo de suarda pegada en las puntas. Antes de tocar las cardas separo a mano los mechones más enredados y descarto lo que está apelmazado. Esta foto es del día que compré en el mercado de productores de Asunción, con el vellón extendido sobre un lienzo viejo.
Uso dos cardas de mano con púas de alambre medio. Paso la lana de una a otra unas seis veces hasta que las fibras quedan paralelas y sueltas. Si apuro el movimiento, se forman nudos que después se notan en el ovillo. Cuarenta minutos por cada 200 gramos es mi promedio real.
Probé tres husos antes de quedarme con este: 28 centímetros de largo, disco de 180 gramos, madera de lapacho. La torsión que busco para lana gruesa es media, ni muy apretada ni floja. En la foto se ve el punto exacto donde dejo de girar y empiezo a enrollar en el huso.
La primera vez lavé con agua casi hirviendo y moví la lana dentro del balde. Resultado: media bolsa fieltrada, dura como un tablón. Ahora uso agua tibia, unos 38 grados, sin agitación y con un jabón neutro. La lana se abre sola y el ovillo sale parejo.
Con la humedad de Asunción, un ovillo de 100 gramos tarda entre 36 y 48 horas en secar del todo si lo dejo a la sombra y con algo de aire. Al sol directo se seca más rápido pero la fibra se pone áspera. En la foto están las madejas colgadas del tendedero del patio, al segundo día.
De 200 gramos de vellón limpio salen unos 92 gramos de ovillo hilado. El resto se pierde en el cardado, en los nudos que descarto y en la prueba de torsión. No es un número bonito, pero es el real. Con ese ovillo ya se puede tejer un gorro grueso de invierno.
Si estás trabado con el vellón, el huso o el lavado, no hace falta que lo resuelvas solo. Leo cada mensaje yo misma, entre cardado y cardado, y contesto con lo que tengo a mano: medidas del huso, proporción de torsión, tiempos de secado según la humedad de Asunción. Si me mandás fotos de tu madeja o de la parte donde se te enredó, mejor todavía: así te digo si el problema es la fibra, el giro o el agua.
Respondo en un plazo de dos a tres días hábiles. Los fines de semana de feria suelo estar en el puesto, así que la respuesta puede demorar un poco más; te aviso cuando la tenga lista. Si tu consulta es sobre un pedido de taller o una colaboración, escribime directo al correo y lo vemos aparte.
También podés llamar al +595 963 972 602 o escribir a info@carlavikingamiotto.com. Vivo en Sargento Primero Tomas Lombardo, Asunción, Distrito Capital, 111021, Paraguay, y atiendo consultas sobre lana, agujas y conservación de piezas.
Este es el registro de un solo proceso: pasar de un vellón de oveja lincoln con pasto seco y grasa amarillenta a un ovillo parejo de lana gruesa. No es una guía universal ni un método cerrado. Trabajo en Asunción, con humedad alta casi todo el año, y eso cambia los tiempos de secado, el tacto de la fibra y hasta la paciencia. Cuando digo "dos días de secado" hablo de mi patio, no de un promedio. Si tu clima es más seco, probablemente tardes menos; si hilás en invierno con lluvia, más.