Carla Vikinga
Manos hilando lana gruesa con huso de madera sobre mesa de taller

El vellón de oveja lincoln que compro en el mercado de productores de Asunción llega con pasto seco, tierra colorada y un olor a corral que no se va con una sola lavada. Este cuaderno es el registro completo de lo que hago entre ese momento y el ovillo parejo que termina en las agujas: cardado, torsión, lavado y secado, con los tiempos que realmente me toma en la humedad de acá.

Lo que llega en la bolsa

Un vellón sucio de lincoln pesa entre 400 y 600 gramos cuando lo recibo. Antes de tocar las cardas separo a mano los restos de pasto, los bordes apelmazados y las zonas más cortas del lomo. Lo que descarto va a un canasto aparte: sirve para rellenar, pero no para hilar parejo.

El primer error que cometí fue lavar todo junto. El agua a más de 60 grados fieltra la fibra en minutos y no hay forma de recuperarla. Ahora uso agua tibia, a unos 40 grados, con jabón neutro, y dejo reposar sin frotar. Media bolsa se me arruinó así la primera vez y todavía tengo ese ovillo apelmazado como recordatorio.

Cardado con dos cardas de mano

Uso dos cardas de mano de 20 por 12 centímetros. Cargo una, paso a la otra con movimiento corto y repito tres veces hasta que las fibras quedan alineadas y sin nudos. Una tanda de cardado me toma entre ocho y diez minutos; para un ovillo de 100 gramos necesito unas seis tandas.

La lana gruesa que busco pide fibra paralela, no perfecta. Si el cardado queda demasiado fino, el hilo sale más delgado de lo que quiero y pierde el cuerpo que le da la lincoln.

El huso que me funciona

Mi huso de referencia mide 28 centímetros de largo, con un disco de 6 centímetros de diámetro y unos 45 gramos de peso. Con ese peso la torsión se sostiene sola para lana gruesa y no tengo que corregir cada metro.

La proporción de torsión que uso es de unas cuatro vueltas por centímetro de hilo terminado. Menos que eso y el ovillo se abre al tejer; más y el hilo queda duro, casi como cuerda.

Lavado y secado, con tiempos reales

Después de hilar, ato el ovillo en cuatro puntos con hilo de algodón para que no se enrede y lo lavo en agua tibia con un chorrito de jabón neutro. Lo dejo quince minutos, enjuago con agua a la misma temperatura y aprieto entre dos toallas sin retorcer.

El secado a la sombra, colgado del tendedero del patio, tarda entre dos y tres días según la humedad. En enero, con la lluvia pegada, me tomó cuatro. Al sol directo no lo pongo: la lana pierde elasticidad y se pone amarillenta.

Materiales que se consiguen acá

El vellón lo traigo del mercado de productores de Asunción, casi siempre los sábados. El jabón neutro y el hilo de algodón para atar salen de cualquier ferretería de barrio. Las cardas de mano las encargué una vez y las sigo usando; se limpian con un cepillo de alambre cada tanto.

Si estás empezando, no necesitás todo el equipo de una. Con un huso, dos cardas y una olla que no uses para cocinar ya se puede probar el primer ovillo. El resto se va sumando con la práctica.

Si querés seguir con el proceso siguiente, en el cuaderno de teñido con plantas del litoral anoté los tres baños que probé el verano pasado. Y si tenés dudas sobre tu propia lana, escribime por la página de contacto y te respondo con lo que sé.

Hilado en lana gruesa: del vellón sucio al ovillo listo

Detrás de cada cuaderno hay manos que prueban, miden y se equivocan antes que yo. Estas son las personas que aparecen en las fotos de proceso, en las notas al margen y en las cartas que respondemos los martes.

Hilado en lana gruesa: del vellón sucio al ovillo listo

Estas son las fotos que acompaño en el cuaderno de taller sobre hilado en lana gruesa. No son imágenes de catálogo: son las manos con restos de grasa, la mesa de madera manchada, el huso que gira torcido al principio. Cada toma corresponde a un momento concreto del trabajo, con la medida o el tiempo anotado al margen para que puedas comparar con tu propio ritmo.

Vellón sucio, 1,2 kg

El vellón como llega del mercado

Restos de pasto, tierra y algo de suarda pegada en las puntas. Antes de tocar las cardas separo a mano los mechones más enredados y descarto lo que está apelmazado. Esta foto es del día que compré en el mercado de productores de Asunción, con el vellón extendido sobre un lienzo viejo.

Cardado, 40 minutos

Dos cardas de mano y el ritmo lento

Uso dos cardas de mano con púas de alambre medio. Paso la lana de una a otra unas seis veces hasta que las fibras quedan paralelas y sueltas. Si apuro el movimiento, se forman nudos que después se notan en el ovillo. Cuarenta minutos por cada 200 gramos es mi promedio real.

Huso de 28 cm, 180 g

El huso que mejor me funciona

Probé tres husos antes de quedarme con este: 28 centímetros de largo, disco de 180 gramos, madera de lapacho. La torsión que busco para lana gruesa es media, ni muy apretada ni floja. En la foto se ve el punto exacto donde dejo de girar y empiezo a enrollar en el huso.

Lavado, agua a 38 grados

El error que no repito

La primera vez lavé con agua casi hirviendo y moví la lana dentro del balde. Resultado: media bolsa fieltrada, dura como un tablón. Ahora uso agua tibia, unos 38 grados, sin agitación y con un jabón neutro. La lana se abre sola y el ovillo sale parejo.

Secado, 2 días a la sombra

Cuánto tarda de verdad

Con la humedad de Asunción, un ovillo de 100 gramos tarda entre 36 y 48 horas en secar del todo si lo dejo a la sombra y con algo de aire. Al sol directo se seca más rápido pero la fibra se pone áspera. En la foto están las madejas colgadas del tendedero del patio, al segundo día.

Ovillo final, 92 g

Lo que queda después de todo

De 200 gramos de vellón limpio salen unos 92 gramos de ovillo hilado. El resto se pierde en el cardado, en los nudos que descarto y en la prueba de torsión. No es un número bonito, pero es el real. Con ese ovillo ya se puede tejer un gorro grueso de invierno.

Hilado en lana gruesa: del vellón sucio al ovillo listo

Si estás trabado con el vellón, el huso o el lavado, no hace falta que lo resuelvas solo. Leo cada mensaje yo misma, entre cardado y cardado, y contesto con lo que tengo a mano: medidas del huso, proporción de torsión, tiempos de secado según la humedad de Asunción. Si me mandás fotos de tu madeja o de la parte donde se te enredó, mejor todavía: así te digo si el problema es la fibra, el giro o el agua.

Respondo en un plazo de dos a tres días hábiles. Los fines de semana de feria suelo estar en el puesto, así que la respuesta puede demorar un poco más; te aviso cuando la tenga lista. Si tu consulta es sobre un pedido de taller o una colaboración, escribime directo al correo y lo vemos aparte.

También podés llamar al +595 963 972 602 o escribir a info@carlavikingamiotto.com. Vivo en Sargento Primero Tomas Lombardo, Asunción, Distrito Capital, 111021, Paraguay, y atiendo consultas sobre lana, agujas y conservación de piezas.

Hilado en lana gruesa: del vellón sucio al ovillo listo

Este es el registro de un solo proceso: pasar de un vellón de oveja lincoln con pasto seco y grasa amarillenta a un ovillo parejo de lana gruesa. No es una guía universal ni un método cerrado. Trabajo en Asunción, con humedad alta casi todo el año, y eso cambia los tiempos de secado, el tacto de la fibra y hasta la paciencia. Cuando digo "dos días de secado" hablo de mi patio, no de un promedio. Si tu clima es más seco, probablemente tardes menos; si hilás en invierno con lluvia, más.

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